Europa lleva años diciendo que no puede depender de otros para la inteligencia artificial. Ahora ha puesto dinero y plazos encima de la mesa.
La convocatoria
- EuroHPC abrió el 30 de julio de 2026 la convocatoria para construir y operar hasta siete gigafactorías de IA, en al menos siete Estados miembros.
- Las propuestas se presentan hasta el 12 de noviembre de 2026 y la selección se espera a principios de 2027.
- Cada instalación debe reunir al menos 100.000 procesadores avanzados de IA.
- El dinero público ronda los 10.000 millones de euros, la mitad de la Comisión y la mitad de los países anfitriones, con la idea de atraer unos 20.000 millones privados.
- La Comisión ha firmado cartas de intención con AMD, NVIDIA y Qualcomm para asegurar el acceso al hardware.
Las gigafactorías se suman a las fábricas de IA ya repartidas por el continente, entre ellas la del Barcelona Supercomputing Center.
Mi opinión
La dirección es la correcta. Tener capacidad de cálculo propia da margen para negociar y permite que una universidad o una startup europea entrene un modelo sin pedir permiso fuera.
Pero hay una contradicción que conviene decir en voz alta: se habla de soberanía y los chips se compran a tres fabricantes estadounidenses. Eso es soberanía sobre el edificio, no sobre la tecnología. Es mejor que nada, pero no es independencia.
Y hay un segundo riesgo: construir capacidad que luego nadie llene. Una gigafactoría sirve si hay empresas con datos y proyectos que la aprovechen. Si el acceso se queda en grandes consorcios y trámites de meses, a la pyme no le llegará nada.
Qué le pediría
- Acceso sencillo y con precio claro para empresas pequeñas, no solo para grandes proyectos.
- Modelos abiertos entrenados ahí que cualquiera pueda descargar y usar en su servidor.
- Garantías sobre dónde están los datos y quién puede verlos.

