Cada pocos meses aparece un titular diciendo que casi la mitad de las empresas españolas ya usa inteligencia artificial. Luego llega un estudio que mira qué hacen de verdad y la cifra se queda en un dígito.
El dato
Según el Barómetro IndesIA 2026, citado por Ecosistema Startup y elaborado sobre una muestra de más de 131.000 empresas, solo el 4,1 % de las pymes industriales españolas utiliza inteligencia artificial de forma real. La edición de 2025 daba un 2,9 %, y la anterior un 2,13 %.
El esfuerzo público no es pequeño. Red.es celebró en septiembre una Semana de la IA con 146 actividades repartidas por las Oficinas Acelera Pyme, el Gobierno ha anunciado 40 millones de euros para que startups y pymes accedan a casos de uso adaptados a su actividad, y Cepyme e IndesIA trabajan juntas para medir mejor la situación.
Mi opinión
El problema no es de información. A una pyme le sobran jornadas y le falta alguien que se siente con ella, mire un proceso concreto y lo deje funcionando. Pasar del 2,9 al 4,1 % en un año es avanzar, pero despacio para todo el ruido que hay.
También creo que el dato es más honesto que los titulares optimistas. Tener una cuenta de pago en un asistente no es usar IA en la empresa. Usarla es que una tarea que antes hacía una persona cada día ahora la hace un sistema, con sus datos, y alguien revisa el resultado.
Por dónde empezaría
- Una tarea que se repite cada día y que nadie quiere hacer: presupuestos, clasificar correos, pasar pedidos de un sitio a otro.
- Datos que ya existen en la empresa, aunque estén en hojas de cálculo.
- Un resultado medible en un mes: horas ahorradas o errores evitados.
- Una demostración con el caso real antes de comprometer presupuesto.
La ayuda pública acierta cuando paga casos de uso que otras empresas pueden copiar y falla cuando paga diagnósticos que acaban en un cajón. Si vas a pedir una, pide que termine en algo funcionando.

